"MIS ULTIMOS CRUCEROS"

... Viajar sola implica sus riesgos y en oposición la aventura de poder desplazarse sobre el barco, sin compromisos, sin rendir cuenta a nadie, eso no implica porque en un crucero todo salió de maravillas que en otro no salga igual, porque varia la naviera y en especial la gente, porque el crucero no hace a la gente es lo contrario es la gente la que va a hacer que sea exitoso, en mi primer crucero, era un tres estrellas, con lujo de cuatro, pero con gente argentina, la mayoría provincianos que le dieron su peculiar toque de humor, por ejemplo estaba el gerente del banco francés de rosario, los cuernos que le puso a la mujer conmigo, era chacho en el zoo chino y yo tan frágil y desvalida que sucumbo frente al pecado carnal por debilidad, fuera de eso se sumo la tripulación, sobre todo de colombianos, de noche llamaban a mi camarote por teléfono y yo dejaba la puerta abierta, en el Costa fue el crucero de los aburridos, no hubo sexo, en Brasil subió gran parte de los viajantes para ver los juegos de artificios desde el mar, encima nadie hablaba ni francés, español, ni italiano, había que moverse con los negros brasileños que solo dominan portugués, eso es feo porque a muchos nos ocasiono problemas por falta de comunicación, me divertí en la sesión de fotos con una fotógrafa china mas loca que una cabra y el ayudante peruano, porque la oriental me hablaba en una mezcla de ingles con chino y pensaba que yo le entendía, no entendía nada, en una foto en la parte superior del barco , íbamos los tres siempre, el peruano sostenía una sombrilla blanca abierta, con el viento se voló la sombrilla y mi chapeaux, divertido que era ver al peruano recogiendo la sombrilla y el sombrero, en la semana a uno de mis compañeros de mesa se le ocurrió contar las anécdotas del día y a mi compañera de mesa le daba vergüenza contar que en el tobogán se le escapo una lola, yo la pase peor, venia del gimnasio y me bañe, cuando salgo desnuda había un tipo lavando los vidrios del camarote, seguramente me van a pasar mas lo importante es encontrarle algo de bueno por mas infortunado que se presente, y remarco en eso, en el tres estrellas, todos ordenados para comer, sin prejuicios para compartir mesa, es mas: las hubo muy buenas, con personas con mucho sentido del humor, en el Costa todos estaban de mal humor recuerdo que en desayuno me acomoda el mettre y vieja una provinciana bruta y desalineada, sin nada de educación, o era coya o era bien campesina, lo encaro al mettre, compartir la mesa?en el desayuno y el almuerzo se comparte le respondió enojado el hombre y la bien guacha, se hizo la pelotuda para disimular que era la primera vez que viajaba en barco y que no tenia nada de educación, y hablando de rayados la noche de foto con el capitán yo me aliste temprano y esperaba donde se tomaría la foto, apareció una familia, juro que parecían los locos Adams porque la forma de vestirse y porque se notaba que sus hijas no eran normales, el gordo, indio del antiplano, me sorprendió con un empujo que casi me tira a la mierda, yo estaba primero gritaba como loco, nunca estuvo antes, después de la foto se acerco y me dijo muy fresco: - disculpe esta muy afectado por un problema familiar, eso es ser genio inventando pretextos para justificar otro mas con fallas de educación, entonces lo encare a un empleado que venia con el coya y le cante las cuarenta como ya había como mil para foto no pudo responder nada, porque el por cuenta propia salió en defensa del gordo y negro ejemplar autóctono, creo que otra vez, al empleaducho no va repetir la grosería de salir a defender lo indefendible, por eso insisto en el crucero de una estrella menos los pasajeros eran muy educados y en el otro sobraban los maleducados, mal hablados y torpes…