"Te estoy haciendo el amor que ofreciste al azar"

María:
Intentaré seguir respondiendo a tu mail (esto lleva como presupuesto que ya te envié otro, que espero hayas recibido) El sexo me gusta hasta el punto del deseo. Hay algo más allá? Más acá podría ubicar la urgencia y en un no lugar la esquiva satisfacción. No puede saciarse lo que siempre renace, sale por la puerta para retornar por la ventana.
Podés felicitarme. He logrado (no implica definitividad sino plenitud) llamarte, llamar tu atención. La brama en sentido poético, el colorido de las aves macho en clave humana. En este presente lo he conseguido todo: he poseído tus ojos que leen, tus manos que escriben, tu corazón que late. Cómo no hacerlo. Has desnudado para mí la intimidad de tus fotos de infancia, la solicitud orgullosa de tu familia, los días que se atesoran, las húmedas oquedades de la emoción, de los besos, el armonioso dibujo de tu cuerpo. Y tus poemas. Estás abierta y me has comunicado, tal vez entre espasmos, todas tus claves. Te toco para verificar que no sueño y me doy cuenta de qiue lo indecible, lo esquivo, lo fugitivo, desordena todos los signos.
Te estoy haciendo el amor que ofreciste al azar, a cualquier semental que tuviera la fortuna de entrar en tu sitio. En vos.
Espero que el que conociste en El Nudo (nombre de teatro, cosa buena) te haya hecho feliz, te haya colmado.
Yo te interpelo desde el sexo sin rostro que se introduce en todas las neuronas que tu cuerpo reserva para el amor, para la pasión, para la magia.
Toxow