REFLEXIÓN

Subyace una reflexión que estimula la imaginación,
la era del vacío es la apología de la posmodernidad.
Una sensación de angustia existencial del ser urbano,
es una parábola infinta que traza el mal sin escatimar.
El amor total devora siempre a quien lo experimenta,
todo lo demás carece de importancia y, las personas,
viven sólo para ser consumidas por la pasión y el deseo,
un sentimento que invade, se cuelga por las rendijas
y hace que cualquier intento de agresión se convierta en polvo..
Una atmósfera que invita a la emoción, el sinuoso laberinto
que abarca el pasado y el porvenir implica,
de algún modo, la complicidad de astros: cuna de alquimistas..
El efecto del viento solar -compuesto por trillones de partículas
por metro cúbico- con el que colisiona el planeta,
es el único responsable de la locura humana.
¡Llora tus lágrimas y ríe tu risa, y muero con eso!.
Los ojos se enturbian, de azules se tornan negros,
una morada de algo dolorido, muy oculto...
El mundo contemporáneo asocia la bondad con la estupidez,
no hay tiempo para apreciar la vida y la belleza espiritual.
En un hábitat hipertecnológico aún no se pudo evitar
que el comenzar de cada día depara posturas sorpresivas,
huellas en las que se busca ser más expresivo y menos explicito.
¿Es el amor un resplandor infinito desprendido de otro amor?.
El polvo de la muerte desviste hasta el alma.¡No tengas miedo!,
todo es pasajero en el espejo cóncavo del firmamento.
Siempre existe un arco iris después de una gran tormenta.