SUEÑO RECURRENTE

Un curioso recorrido en el tiempo y la peculiar valorización
de alguien que en otra época es amado sin miramientos,
se rescatan valores olvidados, vivencias compartidas.
El bien y el mal son valores inmutables, la ciudad, la sangre,
el ocaso, la juventud y el sexo, siempre presente y maravilloso.
Reflejar el auténtico pensamiento animal que brota espontáneo,
un reír malicioso bien hecho o hecho en el momento exacto.
El cuerpo responde a la sutil caricia que traspasa el aire,
se congelan, gotas ardientes de traspiración en los labios.,
entrecerrar los párpados y gozar sin miramientos,
los gemidos fogosos intentan quebrar el cristal del hábitat.
Un aliento tibio reaviva el sudor, la mirada vagabundea
en el humo que de la boca emerge invisible, en sigilo,
escuchando y mirando el sonido que causa el agua
al atravesar un rayo de luna, la pausa es tan dulce,
la vida no es más que un zumbar de sonidos sangrientos.
Los cuerpos se funden en un hondo calor tormentoso,
Despojos del tiempo crepitan en la hoguera: las ideas vacilan.
¿si ese ayer mata otro ayer?, ¿si aún circulan viejas fantasías?,
¿hay que destruir definitivamente esa memoria de oro?.
El tenebroso circulo que dibuja el dolor con su clásica dósis de ironía
rompe el simétrico eje de la razón y logra que la sombra alucinante,
de una carne gozada, suba buscando las venas hasta hervir la sangre.
Se escucha el inmenso vacío que hay debajo de las estrellas,
¿vale la pena que el sol se levante y comience el rutinario día?.
Compadecer es tiempo perdido, mejor presionar fuerte los dientes
y, callarse. Todo está en la sangre y en el susurro de la sangre...