POEMA VANGUARDISTA

El hombre carga bohemia sobre la espalda.
Ciudades de arquitectura cubista. Leyes, usos y costumbres.
En el tablero de la psicología juegan al ajedrez las emociones
y la razón, bajo el arbitraje infatigable de la cultura:
¿para qué sirve toda este torbellino en que estamos inmersos?.
En el espejo donde el ser se mira afloran sentimientos inconfesables,
que llevamos desde que nacemos, ignorados por nosotros mismos.
¿Por qué cuesta animarse a descubrir como somos?.
El macho del siglo XXI es habitado por multitudes y,
cada una de esas personalidades, colmada de incógnitas.
La nostalgia es un sentimiento difícil de cultivar:
sensación de estar atrapado entre el cuadrante y las agujas del reloj,
deshora para algo, prematuro para ciertas cosas...
Para desmitificar al mito del macho del siglo XXI,
en algún momento, el hombrecito que llevamos dentro,
destierra los restos de un país que ya desapareció del planeta
y trata de entender o comprender sus raciocinios.
Desnutridos, marginados, malogrados universitarios. Realidades.
Crecimiento urbanístico, programación de inventos.Ciencia. Tecnología.
Los bohemios son seducidos por el éxtasis de locos y poetas
que carcome a todos, en un súbito arranque de vulnerabilidad.
Ante el fracaso del Neoliberalismo, son convocados por la Izquierda,
Centro-Izquierda o algún partido surgido de la desesperación popular.
sienten la necesidad perturbadora de disciplinar sus sentimientos
y, asimilar la triste metamorfosis de su entorno.
¿Se puede encontrar paradigmas y modelos políticos que permitan
articular Estado, Mercado y Sociedad?. ¿Utopía o autenticidad?.
El hombre carga bohemia sobre la espalda, siente miedo
ante la carencia de dinero, de tiempo, de ideologías, de proyectos.
Siempre emerge una impronta espiritualidad,
la esperanza es una cadena que ata todos nuestros placeres.

Nota: este poema se basa en la realidad social, política y económica que vive la República Argentina desde el año 2001 hasta hoy.