SENTIMIENTOS

En un hábitat creado a nuestro antojo, los mortales
manejamos cuerpos y mentes, abiertos plenos al amor,
capacidad única que da sentido a la existencia.
La energía alucinante que genera trasforma el entorno,
soliendo –a veces- tender trampas siniestras
y, destruye al hombre que opta entregarse completo.
¿En qué consiste este complejo sentimiento que,
si se analiza bien a fondo, es la razón primordial
para seguir viviendo, luchar e intentar perdurar?,
El espacio interior se nuclea en una complejidad infinita.
Para esta sensación extraordinariamente variante, el antiloto
sigue siendo otra magia, la magia de las palabras.
La pasión moviliza a todos, ricos y pobres sobre la base
de que el sexo es la culminación de un placer ilimitado..
Las caricias ocasionan un llanto balsámico en los amantes
y a la vez sirve de recipiente de nuestras lágrimas.
¡Maravilloso el sexo, la peste que nos consume hasta el fin!
Felicidad carnal, ilusión y deseo, ¡pero qué perturbación en el pecho!
Es tan fácil ser vulnerable y entregarnos maniatados.
La sexualidad es lo único que le queda a este mundo corrompido,
¡gimiendo, lo pido!
Un mirar velado que pronuncia un vocabulario ensangrentado.
Somos juzgados por los que viven con la incapacidad de amar,
no pueden crear un nuevo espacio para que un extraño
pueda ser incluido y comprendido.
Una pizca de envidia malogra los placeres de la vida
y dibuja al diablo en todos los rincones.
¿Por qué dejamos que nos escupan en la cara impunemente
el veneno de la serpiente?, ¿nos enrosca e hipnotiza
convirtiéndonos en esclavos de sus caprichos?.
Las máscaras siempre ocultan reflexiones profundas:
¡una paloma blanca fecunda en silencio y se detiene,
solamente, ante un nuevo efecto de silencio...!