SUEÑO EXPRESIONISTA

Amsterdam es una vorágine,
un remolino impetuoso que hace el paisaje de canales,
gaviotas y lento tañer de campanas, en las aguas del río.
Carrefour de razas, religiones e ideologías,
¿en qué lugar hay una libertad tan grande? Sin dudas, en Amsterdam.
Ahí está Claudio, el sensual e inolvidable escorpiano,
en un hábitat concebido a su antojo:
puede disfrutar la música, la poesía, reírse a carcajadas y,
en especial, paladear los placeres del sommier y de las sábanas de raso.
¡Cuidado!, ¡no ingieras todo de un solo bocado!.
Es irresistible deambular por el alucinante Barrio Rojo
y, hacer el amor en una casa-bote.
Por fín entro en juego, con lencerie noire, transparencias y encajes.
Te sugiero llevar dos cosas: un buen champagne mendocino,
(en esta ciudad es caro e importado de Francia o Argentina) y,
una robe de chambre, de noche hace frío, la vas a necesitar.
En oposición, te imagino con una paleta en la mano y un pincel.
¡Puro Expresionismo!.Vincent Van Gogh despliega su poder simbólico
y sugestivo. ¿Por lo loco?. De eso los dos tenemos un poco.
Me imagino inmersa en el lienzo, bañada por la luz fragmentada.
Pinceladas yuxtapuestas en fusión de rojos, azules y amarillos,
sobre todo amarillos. Amarillo azufre pálido, limón oro suave,
tierra de Siena quemada, cadmio limón, ocre amarillo,
¡qué bello es el amarillo...!