UNA PALOMA EN GESTACIÓN MÍSTICA

Los hombres no sienten el oleaje de su corazón,
la infelicidad básica es una inquietud perenne.
¿El amor es un resplandor infinito desprendido de otro amor?
Más alto que el espacio se extiende el alma y aun más arriba
están las concepciones e irremediablemente el sexo.
La sangre tétricamente recompensa, ¿tenemos la misma sangre?
¿Qué crímenes secretos se comparan en desnudez a los sueños?
La locura siempre cambia de sentido:
¿se tiene que perdonar por invertir los sentimientos
o condenarse a vivir una pasión insaciable?
En la napa del volcán interior las lágrimas arrancan más lágrimas,
ninguna mano sosiega la carne.
La esperanza es una debilidad exquisita,
porque el dolor adquiere la calidad de superlativo inalcanzable.
Un manto de sombra duerme tranquilo sobre la médula.
La razón habita el hielo y cristaliza en transparencias
una incisiva desesperación que pone punto final:
el sacrificio se solloza y la memoria de la senilidad,
un gigante negro que ninguna mirada se anima traspasar...